Suelo de microcemento: la guía completa para renovarlo sin obras
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Cambiar el suelo de tu casa puede ser todo un drama: escombros que parece que no se acaban, buscar dónde alojarte mientras tu casa está empantanada, revisar los planos para no liarla con las instalaciones ocultas, el papeleo de los permisos… ¡y el coste que todo esto supone!
Si vienes de cero con este material, empieza por qué es el microcemento; aquí nos centramos en los suelos.
Pero hay un camino que se salta ese peaje: el suelo de microcemento se aplica directamente sobre el pavimento existente, sin levantarlo y sin obras. En esta guía te contamos qué hace tan especial al microcemento en el suelo, en qué estancias funciona mejor, cómo se aplica paso a paso (con kits DIY listos al uso), cuánto cuesta en 2026 y cómo mantenerlo impecable durante años.
Microcemento en el suelo: un match con muchas ventajas
Cada vez más hogares eligen suelos de microcemento en sus reformas, y no es casualidad: comodidad en la aplicación, un precio razonable y acabados dignos de un interiorista, completamente personalizables.
Sin obras ni escombros. Se aplica sobre el suelo existente (azulejos, terrazo, mármol, baldosas…), así que no hay demolición, ni maquinaria, ni contenedores en la puerta.
Resiste y dura, mucho. Gran resistencia mecánica frente a rayaduras, abrasión y golpes del día a día. Con el barniz Smart Varnish (y su refuerzo Smart Booster) queda protegido frente al agua, las manchas y el desgaste del tránsito diario. Y si buscas una pisada con más agarre, los kits de suelo incluyen como acabado un mortero de mayor granulometría (Smart Medio) pensado exactamente para pavimentos.
Continuo, sin juntas. Desaparecen las juntas del revestimiento anterior: más sensación de amplitud y una limpieza mucho más fácil, sin uniones donde se acumule la suciedad.
Se lleva bien con casi todo. Excelente adherencia sobre mármol, terrazo, azulejos, pladur, yeso… La única excepción es el parqué: no por adherencia (el microcemento sí puede aplicarse sobre madera), sino porque el movimiento propio del parqué podría fisurar el revestimiento.
Ligero y fino: solo 2-3 mm. No afecta a la carga estructural de la vivienda y ni siquiera tendrás que lijar las puertas.
Colores del suelo de microcemento: libera tu creatividad
La gama de colores, texturas y acabados no deja de crecer, e incluso pueden producirse colores a medida a partir de unos m² mínimos. Tres direcciones que nunca fallan:
Cálidos y naturales (arena, beige, marrón claro): acogedores y perfectos para estilos rústicos, modernos o minimalistas.
Elegantes y sofisticados (negro, gris oscuro): profundidad y distinción; combínalos con paredes y mobiliario claros para no oscurecer la estancia.
Luminosos y frescos (blanco, pasteles, beige): amplitud y luz, ideales para espacios pequeños.
El acabado final también es cosa tuya: mate o satinado, según el barniz que elijas. Y si quieres afinar el tiro, en nuestra guía de colores del microcemento tienes la paleta al completo con ejemplos reales.
¿Dónde poner microcemento en el suelo? En la estancia que tú quieras
En cocinas mantiene el suelo a salvo: resistente a rayaduras, abrasiones y golpes, y facilísimo de limpiar. Si tu proyecto es completo, aquí tienes la guía específica del suelo de microcemento en la cocina.
En baños protege de la humedad: con el sellado adecuado resiste el uso diario de toda la familia, y sin juntas que mantener impolutas. ¿Prefieres una opción aún más económica para el suelo del baño? También puedes pintarlo con Smartcover Floor.
En dormitorios y salones, serenidad y confort: texturas suaves, tonos neutros y una durabilidad pensada para el tránsito de la vida real.
Aunque existen microcementos listos al uso compatibles con suelo radiante, en Smartcret no recomendamos aplicar el nuestro sobre este tipo de soporte. Este sistema de calefacción exige un protocolo de encendido y apagado muy preciso, que debe realizar un profesional; si no se respeta, las contracciones y dilataciones por los cambios de temperatura pueden provocar fisuras en el revestimiento.
Cómo se aplica el microcemento en el suelo, paso a paso
El proceso es el mismo Smart System de siempre, con un matiz importante según tu pavimento actual:
Si tu suelo es absorbente (cemento, yeso, pladur…):
Prepara y limpia la superficie; repara fisuras si las hay.
Aplica la imprimación Smart Primer ABS.
Dos capas de microcemento de preparación Smart Base (capas finas, lijado suave entre ellas).
Dos manos de microcemento de acabado Smart Liso.
Sella con tres capas de barniz Smart Varnish, con Smart Booster para más dureza y resistencia química.
Si tu suelo tiene juntas o no es absorbente (terrazo, mármol, baldosas, gres…):
Rellena y nivela las juntas con Smart Jointer.
Aplica la imprimación de máxima adherencia Smart Primer PLUS.
Dos capas de Smart Base para regularizar la superficie.
Acabado con Smart Medio, el microcemento de mayor granulometría de los kits de suelo: textura final con más agarre y resistencia pensada para pavimentos.
Sella con tres capas de Smart Varnish con Smart Booster.
Y tranquil@ con la elección: cada kit de microcemento para suelos ya viene dimensionado con los productos exactos de su ruta, de 4 a 96 m². Es microcemento listo al uso: sin mezclas, sin pigmentar y sin cálculos complicados.
¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento? Precios en 2026
El microcemento aplicado por un profesional se sitúa normalmente entre los 90 y los 120 €/m², según los metros, el estado del soporte y la mano de obra.
Con los kits listos al uso de Smartcret controlas el presupuesto de otra manera: precio cerrado según los metros y el tipo de suelo, desde 186,61 € (kit de 4 m²) hasta los formatos grandes de 96 m². Sin sorpresas ni imprevistos. Conoce el precio detallado del microcemento en nuestra guía de precios.
¿Problemas en un suelo de microcemento? Se pueden evitar
Los dos sospechosos habituales son las fisuras (casi siempre por un soporte mal preparado o por no respetar tiempos y grosores de capa) y la humedad (por no retirarla antes de revestir o por elegir mal la imprimación). Ambos se previenen haciendo caso al paso a paso: soporte limpio y reparado, imprimación correcta para tu superficie, capas finas y su tiempo de secado. Te lo contamos al detalle, problema por problema, en los problemas del microcemento y cómo evitarlos.
Cómo limpiar y mantener tu suelo de microcemento
El mantenimiento es de los fáciles: para el día a día, mopa suave o aspiradora y, cuando toque fregar, agua con jabón de pH neutro. Evita lejía, amoniaco y estropajos agresivos, que pueden dañar el barniz.
Para manchas difíciles (grasa, aceite), usa el limpiador específico Smart Cleaner: concentrado, eficaz y biodegradable. Y si quieres darle un plus de protección y brillo natural, una vez al año puedes aplicar la cera de mantenimiento Smart Wax. No es obligatoria: es ese pequeño gesto que mantiene el suelo como recién estrenado. Tienes todos los trucos en nuestra guía de cuidado y limpieza del microcemento.
Preguntas frecuentes sobre el suelo de microcemento
¿Puedo poner microcemento sobre mi suelo actual sin obra?
Sí: se aplica directamente sobre azulejos, terrazo, mármol, baldosas, cemento o pladur, sin levantar nada. Solo el parqué queda fuera, por su movimiento natural.
¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento?
Aplicado por un profesional, entre 90 y 120 €/m². Con los kits DIY de Smartcret, precio cerrado desde 186,61 € (4 m²) según los metros y el tipo de suelo.
¿Es apto para suelo radiante?
No lo recomendamos: el protocolo de encendido y apagado del suelo radiante es muy delicado y, si no se respeta, pueden aparecer fisuras.
¿El suelo de microcemento resbala?
Los kits de suelo montan como acabado Smart Medio, un mortero de mayor granulometría que deja una pisada con más agarre. Con el suelo mojado, la precaución de siempre en cualquier pavimento.
¿Cuánto dura un suelo de microcemento?
Con el sellado bien hecho y una limpieza suave, muchos años en perfecto estado. La cera anual (opcional) ayuda a conservar su dureza y su brillo.