Aplicar microcemento en paredes: guía para soportes verticales

¿Estás cansad@ de las paredes monocolor? ¿Te acabas de mudar y quieres que tu casa refleje tu personalidad? ¿O simplemente necesitas darle un aire renovado a tu hogar? Sea como sea, está claro que ahora que esa idea ya ronda por tu cabecita, la vas a acabar haciendo realidad con una pared (o paredes) de microcemento. 

Y, para ello, lo primero que tienes que saber es cómo se aplica el microcemento en paredes. Un proceso que, aunque tiene su complejidad, no es para nada difícil. De hecho, en algunos casos puedes hacerlo hasta tú mism@ (aunque no seas un profesional). 

Salón de estilo mediterráneo con paredes revestidas de microcemento en tonos cálidos y ambiente luminoso.

En este manual descubrirás cómo aplicar el microcemento en paredes paso a paso, qué herramientas se necesitan para ello, en qué estancias de tu hogar puedes hacerlo, así como otros aspectos que debes tener en cuenta y consejos de expertos para su colocación. ¿Preparad@ para aprender a poner microcemento en paredes y dejar fluir salvajemente tu creatividad? Te vamos a acompañar en todo el proceso para que conozcas más detalladamente este revestimiento.

 

Dónde se puede aplicar microcemento en paredes: estancias y espacios recomendados 

Cada vez es más frecuente la aplicación de microcemento en paredes frente a su colocación en otras superficies. Claro está que, además de ser una superficie muy sencilla y rápida de recubrir, hay un amplio abanico de paredes para poder experimentar en ellas. Vamos a ver si habías pensado en alguna de las que te contamos a continuación.

  • Salones: un ambiente perfecto para que la sinergia entre comodidad y modernidad no tenga fin. ¿Te imaginas leyendo un libro entre paredes que te permiten soñar?

Salón luminoso con paredes revestidas de microcemento en color azul claro y decoración de estilo contemporáneo.

  • Recibidores: solo tienes una oportunidad para causar una primera buena impresión, y con la entrada de tu casa sucede igual. Un recibidor cuidado, de estética elegante va a decir mucho de ti en unos pocos segundos a tus invitados. ¿Qué partes de tu personalidad te gustaría reflejar?

Recibidor amplio con pared revestida de microcemento blanco, mesa de diseño orgánico y jarrón con girasoles.

  • Oficinas y despachos: tengas una habitación destinada para trabajar desde casa o bien, tengas un espacio pequeño ubicado en tu salón, aplicar microcemento en las paredes de estos espacios es la opción ideal para que puedas delimitar bien tu área de trabajo y la de descanso.

Oficina en casa con pared de microcemento en color Moss, escritorio de madera clara y silla tapizada en beige.

  • Pasillos: revestir las paredes de tu pasillo con microcemento aportará el toque de amplitud que no sabías que estabas buscando.
  • Baños: un espacio donde se pone en manifiesto la resistencia al agua de este material. Imagina un baño spa, de líneas continuas, que te envuelve en una experiencia sensorial de la que no querrás escapar...

Baño pequeño con paredes de microcemento en color café, mueble de madera natural y grifería en acabado latón.

  • Cocinas: el lugar en el que podrás deleitarte de la belleza del microcemento mientras estás en modo MasterChef. Pero no solo eso, sino que, al aplicar microcemento en las paredes de tu cocina, haces de ella un lugar más higiénico y resistente frente a la humedad, evitando la aparición de moho.
  • Espacios comerciales: el microcemento aplicado en las paredes de un espacio comercial cumple doble función: aporta belleza y elegancia, a la vez que favorece la resistencia y la fácil limpieza. Cosas muy útiles en lugares de alto tráfico.

  



Cómo aplicar el microcemento en paredes en 5 pasos 

No es difícil, pero sí es necesario tener cierta destreza a la hora de ponerlo en paredes, manejar las herramientas y también, al mezclar los componentes del microcemento (¡sorpresa! Sí, algunos microcementos deben mezclarse, pero tranquil@ que ya llegaremos a ello.) Si estás convencid@ de tener una pared de microcemento en tu hogar, pero no sabes por dónde empezar, quédate, porque te lo desvelamos todo capa a capa.

Proceso de aplicación de microcemento en pared interior de salón utilizando llana.

A lo largo de este apartado vamos a contarte el proceso general sobre cómo aplicar microcemento en paredes, para que tengas como referencia el paso a paso de aplicación y no te pierdas entre fases, que sabemos que no lo harás. Una vez tengas interiorizado esto, te detallaremos las particularidades de los diferentes espacios de tu hogar, porque según la habitación en la que esté la pared que quieres decorar con microcemento, el proceso de aplicación variará ligeramente. No va a ser igual la aplicación en una pared ubicada en el baño o en la cocina, que están expuestas a niveles altos de humedad ambiental, que la de una pared de dormitorio o de salón, por ejemplo. Atent@, ¡que arrancamos! 

 

1. Preparación de la pared a revestir 

¿Empezamos con los preliminares para ponerlo sobre una pared? Para que el resultado de aplicar microcemento en paredes sea un sueño y no una pesadilla, es indispensable que estas superficies estén en óptimas condiciones, esto quiere decir: que no acumule restos de polvo, grasas, humedades o tenga cualquier desperfecto. En caso de ser así, deberá repararse antes. 

En caso de que la pared sobre la que quieras aplicar microcemento sea de azulejo, gresite, terrazo o porcelánico, lo más seguro es que tengas juntas a las que decir adiós antes de colocarlo.  

2. Imprimación: el paso clave para la adherencia del microcemento 

Para garantizar que el microcemento se una correctamente a la pared es necesario coger un rodillo y poner una imprimación que haga de “conexión”. Aquí va a ser indispensable que la elijas según el tipo de material de tu superficie a revestir. 

En algunos casos se pone de manifiesto lo de que cada maestrillo, tiene su librillo y es que, en ocasiones y llegando a este punto de la aplicación, algunos profesionales, siguen poniendo una malla de fibra de vidrio tras la imprimación, pero realmente en paredes, a diferencia de los pavimentos, no siempre es obligatoria. De hecho, la mayoría de fabricantes de microcemento cuentan con sistemas para paredes que no la utilizan. 

3. Llega lo bueno... poner microcemento base 

¡Hasta aquí el calentamiento, que ahora empieza lo bueno! Tendrás que tener en cuenta que hay varios tipos de microcemento: el bicomponente, el monocomponente y el listo al uso.  

Según si has elegido un microcemento de tipo bicomponente o monocomponente, tendrás que combinarlo de diferente forma: con resina y después añadirle el pigmento, en el primer caso o mezclarlo con agua y después, pigmentarlo si has optado por un monocomponente. Por el contrario, si has optado por la opción del listo al uso, no tendrás que combinarlo con nada porque ya vendrá preparado (qué gran ventaja, ¿eh?). 

Una vez hecha la mezcla del microcemento base (en caso de necesitarlo), toca aplicar 2 capas finas, dejando secar cada capa aproximadamente entre 6-8 horas (según la tipología del material, el fabricante puede indicar más o menos horas de secado) y lijando cada una de ellas después con una lija de grano 40. 

4. Con el microcemento fino, seguimos para bingo 

Tras la segunda capa del microcemento base, llega el turno del microcemento de acabado. Aquí también, tienes que tener en cuenta que según el tipo de revestimiento que hayas escogido, habrá que mezclar los componentes y según lo que el fabricante indique, se aplican dos o tres capas. Recuerda que deben de ser finas, extendiéndolas muy bien con la llana y dejando secar cada una de ellas también unas 6-8 horas más o menos. Recuerda que el lijado de cada capa tras su secado total es esencial. Hazlo con una lija de grano entre 80 y 220 si vas a realizar el lijado de forma manual, si optas por un lijado a máquina, la lija podría de ser grano 120 para el microcemento fino, por ejemplo. 

5. Sellado y protección con el barniz 

Aplicar el barniz es la cúspide de la aplicación del microcemento en paredes, es como poner la guinda en el pastel. Este es el paso en el que vamos a darle a este revestimiento decorativo su máximo brillo y protección para que luzca en todo su esplendor. Brillo y resistencia, ¿por qué elegir si se pueden tener ambos? 

Tendrás que dar 2 o 3 capas de barniz con el rodillo, según lo que indique cada fabricante y dejar un margen de secado entre capas de mínimo unas 4 horas. Este tiempo de secado variará en función de las indicaciones que cada fabricante aconseje, ya que habrá barnices que, según su composición, tardarán en secarse 6 horas, otros 8 horas, otros 12 o 14 horas, incluso podemos encontrar barnices cuyo secado sea de 24 horas. En algunas ocasiones, vendrá también indicado en las recomendaciones de fábrica, será necesario lijar cada capa de barniz. 


¿Por qué es más fácil aplicar microcemento en paredes que en otras superficies? 

La aplicación de microcemento en paredes se ha vuelto muy popular en los últimos años y no es para menos. Sus características lo hacen fantástico para integrarlo en tu hogar. Además, ¿sabes qué? Aplicar microcemento en paredes es una excelente opción para estrenarse en la colocación de este revestimiento decorativo. De hecho, los cursos de iniciación dirigidos a los profesionales suelen enseñar a ponerlo en paredes. Por algo será, ¿no crees? Sigue leyendo, que sabemos que te ha picado la curiosidad... 

Para que te hagas una idea: un árido es una pequeña partícula o grano que puede tener un material. En algunas ocasiones será mucho más fino, llegando a ser polvo y en otras, más grueso como, por ejemplo, la gravilla. Sabiendo esto, ya te podemos explicar que el microcemento para paredes tiene un árido más fino que otros. Esto quiere decir que, al componerse de partículas minerales tan finas y aplicarse también, a capas muy finas, aporta resistencia con un acabado mucho más liso, continuo y sedoso, a diferencia de un pavimento, que necesita un árido más grueso y menos flexible. Una pared de microcemento es, como nos dicen Andrea Bocelli y Marta Sánchez -o si lo prefieres Karol G-, la musa que te invita a tocarla suavecita. 

 Que sea de árido más fino no limita sus posibilidades de acabado, ¡al revés!, nos permite jugar con los diferentes espesores para obtener diferentes texturas y matices de acabado: más rugosos, lisos, abstractos, rústicos, con efecto agua e incluso, metalizados. A diferencia de un suelo, donde priorizamos la resistencia ante los impactos frente a la belleza, en una pared de microcemento podemos explotar la parte más estética de este material. 

¿Recuerdas a tu madre con su increíble y paralizante “¡No me pises lo fregao!”? Pues si aplicas microcemento en un suelo te resonarán estas palabras (y mucho) y es que, un pavimento recubierto con microcemento no puede pisarse en al menos 72h. Una pared... ¿tú la pisas? Pues eso, lo aplicas y la disfrutas desde el instante en que acabas de dar la última capa de barniz, viéndola secarse. 

Por último, pero no por ello menos importante, es que el microcemento puesto en una pared nos facilita muchísimo más su limpieza y mantenimiento que aplicado en un suelo. ¿Sabes por qué? Porque una pared (a excepción de una pared de cocina) está menos expuesta a derrames de líquidos, y, por tanto, sus necesidades de higiene van a ser menos exigentes. Si llegado el caso, ocurriese un desastre de dimensiones catastróficas como que tu taza de café sale volando y se mancha la pared, o tienes un mini artista en casa que se ha dedicado a dejar fluir su creatividad pintando sobre ella, vas a poder limpiarla con una bayeta húmeda y jabón neutro (o si lo prefieres, con un producto específico como Smart Cleaner). ¿Ves que fácil? 

 

Aplicar microcemento en paredes con la técnica del rodillo 

Nos hemos vuelto expertos en navegar en Pinterest en busca de ideas, en aprendernos el nombre de los materiales a utilizar e incluso hemos entrenado el ojo para descubrir tendencias que seguir, como la de utilizar el listo al uso en las reformas del hogar: el microcemento perfecto para iniciarse en las reformas DIY. ¡Y te contamos por qué! 

El microcemento listo al uso es el revestimiento más fácil de aplicar del mundo porque viene preparado para abrir, remover y usar: no tiene que mezclarse ni pigmentarse con ningún otro componente. Te aseguramos que este material va a avivar la llama de tu corazón cada vez que lo veas en tu hogar y no solo por su belleza sino también por la facilidad a la hora de aplicarse. 

Está pensado para que cualquier persona podamos aplicarlo sin tener conocimientos técnicos ni experiencia previa y, además, que casi toda su aplicación sea con la técnica del rodillo, permite aplicarlo de manera mucho más fácil.

Aplicación de microcemento en pared con la técnica del rodillo en tono blush.

La técnica del rodillo ha ido adquiriendo popularidad por las facilidades que conlleva en la aplicación del microcemento, especialmente sobre paredes. ¿Quieres saber cuáles son? Sigue con el scroll porque te las contamos en menos de lo que canta un gallo:

  • Aplicación más rápida y sencilla: aplicarlo con un rodillo es como ponerlo casi como una pintura: se cubren muchos más m2 en mucho menos tiempo, cubriendo mucha más superficie, de manera rápida y sencilla, que con otras herramientas. Y ya sabemos lo que eso implica, ¿no?: cuanto antes se recubre un espacio, antes se puede hacer otras cosas.
  • Acabado uniforme: a diferencia de otras herramientas como, por ejemplo, las llanas, en las que se puede coger más material de la cuenta y aplicar demasiado, cuando se moja un rodillo en el material, se hace de manera uniforme y al aplicar el producto, se deposita la cantidad justa. (Psst, psst, te vamos a hacer un spoiler: con el microcemento listo al uso no vas a utilizar la llana para aplicarlo sino para alisar lo que pongas con el rodillo).
  • Acabado impecable sin experiencia profesional: tengas o no tengas experiencia utilizando un rodillo, su modo de uso es simple: mojar, escurrir y aplicar. Fácil, ¿verdad?


Ahora que ya conoces las ventajas de la técnica del rodillo, ampliamente utilizada en la aplicación del microcemento listo al uso, vamos a contarte cómo es el paso a paso de la aplicación del listo al uso de Smartcret y qué productos utilizar en cada uno de ellos. ¡Ponte música y disfruta del momento porque va a ser coser y cantar! O bueno, mejor dicho... aplicar y cantar.

 

  1. Limpia la superficie y si tu superficie tiene juntas, deberás coger una espátula y taparlas con Smart Jointer.
  2. Da la capa de imprimación. Deberás de tener en cuenta en este paso que, si tus paredes son de yeso, pladur, cemento u hormigón, deberás utilizar una imprimación específica para materiales absorbentes como Smart Primer ABS y si en cambio, tu superficie a recubrir es de azulejo, gresite, baldosa, cerámica o porcelánico, deberás elegir una imprimación adecuada para materiales no absorbentes, como Smart Primer PLUS.
  3. ¡Olvídate de la llana para aplicar microcemento listo al uso! Solo la vas a necesitar para alisar las capas de microcemento que aplicarás. (Tanto las dos capas de Smart Base como las otras dos de Smart Liso, vas a poder aplicarlas con la facilidad del rodillo de poliamida). Así de fácil: mojar el rodillo en el microcemento base o liso (el que toque) y alisarlo con la llana. PD: no nos hemos olvidado de la malla, ¡es que el microcemento Smartcret no la necesita!
  4. ¡Acaba la aplicación con el barniz! Si la pared que vas a decorar con microcemento está en una zona húmeda como baño o cocina, tendrás que añadir Smart Booster al Smart Varnish, agitar y aplicar. En caso de que tu pared esté en el salón, un dormitorio o el pasillo con aplicar únicamente Smart Varnish será suficiente.

 

Como has visto, la respuesta a cómo se aplica microcemento en paredes es más sencilla de lo que parece: de manera más rápida y fácil con el microcemento listo al uso. Al igual que sigues una ruta en Google Maps para explorar una senda sin perderte, seguir la guía interactiva de Smartcret, te llevará al resultado perfecto sin desviarte del camino en el proceso de aplicar microcemento en paredes. 


Qué tener en cuenta antes de aplicar microcemento en una pared 

Antes de ponerte manos a la obra conviene conocer las distintas soluciones de revestimientos al detalle. Y para elegir con criterio la opción más acorde a tus necesidades, debes tener en cuenta lo siguiente: ¿Se te ha cruzado por la mente revestir las paredes de tu baño o de tu cocina? ¿Pertenecen las paredes a tu dormitorio o a tu pasillo? 

Son estancias con diferentes niveles de humedad ambiente y es por esta particularidad, que el proceso de colocación difiere un poco. Deja atrás el vértigo que te acaba de dar al caer en la cuenta de este detallito porque son pasos muy sencillos en ambas casuísticas. Solo deberás tener en cuenta algunas peculiaridades inherentes de paredes más específicas como las de baño y azulejos. Te las contamos en seguida. 

 

Cómo aplicar microcemento en paredes de baño 

Esa ducha con agua ardiendo que tanto placer te da, equivale a llenar de vapor tu cuarto de baño como si de un spa se tratara. ¿Y sabes dónde va esa humedad? Exacto: a las paredes. Esto es lo que llamamos humedad negativa, está ahí, aunque no la veas. Como el microcemento es un material poroso, la solución para poder aplicarlo en las paredes de tu baño con total tranquilidad es muy fácil: tratar la humedad existente, o lo que es lo mismo, aplicar un primer específico que no deje traspasar la humedad al exterior.  

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta para este tipo de estancias es que, aunque muchos profesionales digan que el microcemento es impermeable, no es así. El microcemento per se no es un material impermeable sino resistente al agua, y no, no es lo mismo. Además, lo que le otorga las resistencias químicas y esa protección extra frente al agua, no es otra cosa que un barniz de sellado. Por este motivo, en las áreas donde hay una constante humedad ambiente no sirve el mismo barniz que se utiliza para una pared de pasillo o de salón, tiene que ser uno diferente. (Y sí, una vez sellado, resiste de verdad).

 

Cómo aplicar microcemento en paredes con azulejos 

Si la pared que quieres recubrir tiene un alicatado, deberás tener en cuenta además de lo que te hemos contado antes sobre la humedad negativa y la impermeabilidad, unos pequeños detalles más: 

Juntas: entran en la ecuación a despejar y habrá que taparlas para que no se vean tras poner el microcemento. Recuerda que éste es un revestimiento decorativo de bajo espesor y, por tanto, quedarían a la vista.

Aplicación de microcemento sobre azulejos en pared utilizando llana.

Azulejos en buen estado: aquí dejamos lo de “bailando” a Enrique Iglesias y nos aseguramos de que no se mueven ni tienen rotos o desperfectos. Si algo de esto sucede en tu pared de azulejos, hay que arreglarlo antes de aplicar microcemento en paredes. No hacerlo supondría limitar la adherencia del microcemento a los azulejos y que, con el tiempo, acabara fisurando o desprendiendo. 

Azulejos pintados: al hilo de lo anterior, ¿en qué estado se encuentra la pintura? ¿Está la pintura desconchada? Entonces habrá que decapar o lijar los azulejos para poder poner a continuación microcemento. Si en cambio la pintura está perfecta, ¡adelante con el microcemento! 

Azulejos con relieve: Los relieves son lo opuesto a un acabado liso y de líneas continuas, la antítesis del acabado del microcemento. El microcemento es un revestimiento de bajo espesor y por este motivo, no es recomendable poner microcemento sobre azulejos con relieve, ya que éste quedaría acentuado. 

En caso de que quieras poner microcemento sí o sí sobre este tipo de alicatado, deberías poner mucho más producto para que no se apreciara el relieve, con el consiguiente riesgo de probables fisuras. 

Cenefas: ¡una cenefa salvaje apareció! Quedan preciosas, pero no son muy amigas del microcemento... ¿esto quiere decir que no puedes aplicarlo en ellas? No, por poder, puedes, pero no es lo recomendable y te decimos el motivo: 

Una cenefa tiene un dibujo muy marcado y en caso de aplicarse microcemento encima, al ser este un revestimiento decorativo de bajo espesor acabaría marcándolo, enturbiando la gracia del acabado en líneas continuas del microcemento. En caso de estar 100% decidid@ a aplicarlo sobre cenefas, tendrías que aplicar mayor carga de producto para que la ocultara a la perfección. Y ya lo hemos dicho antes: cuanto más gruesa sea la capa, más probabilidades de fisuración. 

Tips y técnicas profesionales para que no te equivoques al aplicar microcemento en paredes 

  • Practica primero en una pequeña superficie, así vas cogiendo soltura.
  • Ten en cuenta que algunas paredes, según el área en la que estén ubicadas van a tener humedad negativa. Como ya te hemos contado, las paredes del baño y de la cocina suelen tenerla. Así que, para prevenirla y que haga que salgan manchas al exterior, deberás imprimarlas a conciencia.
  • Usa la cinta de carrocero no solo para delimitar la zona de trabajo sino también para proteger esquinas y enchufes.
  • Si el tipo de microcemento es listo al uso, no tendrás que mezclarlo, pero si es bicomponente o monocomponente, tendrás que mantener la proporción exacta de los componentes a combinar.
  • Respeta los tiempos de secado (en todos los tipos de microcemento). La paciencia no es bienvenida, el microcemento, sí.
  • Cuando tengas que aplicar el listo al uso, primero debes pasar el rodillo de manera vertical y después, horizontal.
  • Cuando tengas que alisar las capas del microcemento listo al uso aplicado con rodillo, asegúrate de alisar con una llana de policarbonato (si utilizas el listo al uso de Smartcret) o acero inoxidable en un ángulo de 45º, con movimientos de arco y en todas las direcciones posibles.
  • El truco para que las uniones entre las paredes queden perfectas es utilizar la espátula para definir mejor estos vértices.

 

Ahora que ya tienes claro cómo se aplica el microcemento en pared y buscas una opción sencilla para empezar, existen kits de microcemento para paredes que incluyen todo lo necesario para realizar la aplicación paso a paso y sin complicaciones.

Si quieres conocer el proceso de aplicación del microcemento en cualquier tipo de superficie, consulta nuestra guía general paso a paso.

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