Todo sobre la ducha de microcemento: ventajas, ideas y consejos de aplicación

La ducha de microcemento se ha convertido en protagonista absoluta de los cuartos de baño debido a su perfecta sinergia entre estética y funcionalidad. ¿Buscas crear tu spa en casa? ¿Un oasis de paz en el refugio de tu hogar? ¿Un espacio de diseño, pero funcional?  

Elegir microcemento para la ducha es más que estética y si has llegado hasta este artículo, es porque te han atrapado con su encanto y quieres saber más. Así que nosotros, sin pensarlo dos veces, vamos a desvelarte todo lo que necesitas saber sobre ellas: cuáles son sus ventajas, cómo hacer una ducha de microcemento  mism@, cómo mantenerla como el primer día, consejos prácticos y mucho más en esta miniguía.

 

Baño con ducha de microcemento color Coral, con mueble de baño blanco.


¿Qué ventajas tiene una ducha de microcemento frente a una ducha convencional? 

Si estás pensando en reformar el baño, una ducha de microcemento puede ser el punto de inflexión. En este espacio es lo primero que se ve... y lo que más se disfruta a diario. El gran valor añadido de este material es que puedes aplicar microcemento en la ducha tanto en paredes como en el plato, creando un acabado continuo que da una falsa sensación de infinito y una estética muy “de revista”. 

Sabemos que hacer comparaciones está fatal, pero en ocasiones es inevitable ver lo que tienes en casa y ver lo que te hace ojitos en vivienda ajena para jugar a encontrar las diferencias, ¿verdad? Y sí, el microcemento en la ducha es capaz de acaparar todas las miradas de tu aseo. 

A continuación, te contamos cuáles son las principales ventajas de las duchas de microcemento frente a las duchas convencionales para que valores si encaja con tu baño (y con tu uso diario). 

 

Fácil limpieza 

Limpiar una ducha de microcemento te llevará menos tiempo que escuchar tu canción favorita. Se hace en un abrir y cerrar de ojos puesto que, al no tener juntas, evita la acumulación de suciedad en ellas y también, que tengas que insistir limpiando la misma zona una y otra vez. Solo tendrás que pasar una bayeta humedecida con agua y jabón pH neutro para eliminar cualquier resto de jabón y cal, manteniendo el brillo del primer día. 

Aun así, si detectas alguna mancha que se resiste un poco más o te gusta realizar una limpieza más profunda, puedes utilizar un limpiador específico como Smart Cleaner. Su alta concentración de compuestos ecológicos y biodegradables es idónea para limpiar el microcemento en la ducha sin dañarlo. 

Algo que debes tener en cuenta antes de ponerte a ello, es que el microcemento recién aplicado no debe limpiarse hasta pasados 7 días. Una vez pasado este tiempo, siéntete libre de pasar la bayeta como si fueras The Flash.

 

Antibacteriana 

¿Verdad que a veces las juntas de los azulejos de tu ducha se ven grises o con partes negras? Pues eso es el moho, montándose una fiesta como si no hubiera un mañana, entre tus azulejos. 

En una ducha de microcemento, ni está ni se le espera, ya que no tiene juntas donde acomodarse. Por esta razón, al tener un acabado continuo la suciedad no puede acumularse y, por ende, no aparecen bacterias. Maravilloso, ¿a que sí? 

 

Muy resistente al agua  

¿Miedo al agua? ¡No deberías! El microcemento resiste sin problemas al contacto directo con el agua además de a la humedad ambiental, lo que lo hace idóneo como revestimiento de duchas. Si está correctamente sellado, puedes respirar tranquil@ y disfrutar largo y tendido hasta que se te arrugue la piel. Aunque seas del team “ducharse con agua calentita salida del mismísimo averno”. ¡No importa la temperatura!  

De hecho, hay productos como Smart Booster que dan un plus de resistencia para revestir superficies como duchas 

Ahora bien, si revistes el plato de ducha con microcemento tendrás que comprobar previamente que la inclinación hacia el desagüe es correcta porque las aguas estancas echan a perder todo. 

 

Es antideslizante 

Poder ducharte con la tranquilidad de no resbalar es un lujo muy poco comentado y si, además, tienes niños o convives con personas más mayores... vas a respirar un poco mejor sabiendo que vas a evitarles los temidos resbalones. 

 

Durabilidad y resistencia frente a impactos 

 Poner microcemento en tu ducha hará de ella un espacio bello con larga durabilidad, ya que este revestimiento es un material que posee una muy buena resistencia al desgaste provocado por el uso diario, sin importar cuántas veces al día la utilices o cuántas personas de la familia pasen por la misma ducha y se les caiga el champú.  

Sí deberás tener en cuenta que, si te marcas un solo de batería con la alcachofa de la ducha en el momento álgido de tu canción, se te cae e impacta con el microcemento posiblemente acabes dañando el material.  Al ser un objeto muy pesado afectará. 

 

Personalización sin límites 

Una ducha de microcemento presenta una estética limpia, de líneas continuas y con un diseño moderno y elegante. Esto permite que se adapte a cualquier estilo de decoración que desees para tu cuarto de baño, sea cual sea. Además, que exista en el mercado una amplia gama de colores y texturas disponibles, te garantiza que puedas crear con ella, un espacio que refleje tu gusto y estilo. 

 

Ducha renovada sin obras  

Una de las ventajas más notorias de integrar una ducha de microcemento en tu hogar, es que este revestimiento decorativo se aplica directamente sobre ella, sin obras, sin necesidad de levantar polvo ni hacer escombros y, sobre todo, sin tener que pedir los farragosos permisos de obra. 

 

Acabado liso y continuo 

La idiosincrasia del microcemento es su acabado liso y continuo, sin juntas, delicado, que parece infinito y a la vez te acoge en un espacio de ensueño... Una ducha de microcemento tiene todo eso y más: te invita a soñar entre gotas de paz cayendo sobre tu piel. 

 

Se aplica sobre multitud de materiales   

Si estás barajando la posibilidad de poner microcemento en tu ducha y tienes dudas sobre los materiales en los que puede aplicarse, vamos a despejártelas en menos de los que tardas en abrir un paquete de pipas.  

No importa de qué material sea tu ducha, vas a poder aplicar microcemento en el momento que quieras porque este recubrimiento puede ponerse sobre azulejos, baldosas, gresite, porcelánicos, cerámicos, pladur, yeso, cemento, hormigón, terrazo, mármol e incluso mortero.  

 

Apto tanto para paredes como para plato de ducha 

Como acabas de leer, si sueñas con tener una ducha de microcemento en tu casa, puedes hacerlo realidad. Además, puedes hacerla realmente como la imaginas porque este material es tan versátil que las aplicaciones en la ducha son infinitas. 

Tanto si quieres revestir únicamente las paredes, como el plato de ducha o ambos, ¡es posible! Vetusta Morla nos dice en su canción eso de que dejarse llevar suena demasiado bien... Así que ahora que ya sabes que puedes aplicarlo tanto sobre paredes somo en el plato de ducha, ¡haz tuya esa frase y deja volar tu imaginación! 

Si finalmente te decantas por recubrir solo una parte de tu ducha con microcemento, debes tener en cuenta que tendrás que sellar la unión entre ambas con silicona para evitar que se generen filtraciones de agua. 

 

Puedes hacerla tú mism@ 

Una de las ventajas de la aplicación de microcemento en la ducha es que puedes hacerla tú mism@ con el microcemento listo al uso. ¿No te lo crees? Pues sigue leyendo porque a continuación, te contaremos el paso a paso fácil, de todo el proceso para poner microcemento en la ducha. 

 

Cómo hacer un plato de ducha de microcemento paso a paso 

¿Pensabas que tendrías que contratar a alguien para revestir tu ducha con microcemento? Es posible, pero no siempre es necesario. Como ya te hemos adelantado en el punto anterior, con el listo al uso de Smartcret, ¡puedes olvidarte! Su nombre lo dice: listo al uso. No necesitas mezclar componentes ni pigmentar, ya viene todo preparado para que te marques una buena reforma DIY. Solo tú y tus manos, sin profesionales a la vista, siguiendo la guía interactiva de aplicación. 

Abre bien los ojos para seguir leyendo porque a continuación, te contamos cómo hacer un plato de ducha de microcemento paso a paso de una manera muy fácil. 

 

Paso 1: Limpia bien la superficie 

El primer paso para un resultado precioso con acabado profesional es tener una buena base, así que toca dejar tu plato de ducha libre de cualquier resto que pueda tener acumulado: agua, jabón, cal, polvo... incluso deberás comprobar que no haya ninguna obstrucción en tu desagüe que pueda entorpecer la colocación del revestimiento, y después afectar su vida útil (algo que más adelante te detallaremos). Además, tendrás que comprobar que no tenga ningún desperfecto o fisura, si es así, tendrás que repararlos también para que el microcemento se pegue como toca.  

Estos cometidos son indispensables para que tu plato de ducha de microcemento quede espectacular.

 

Paso 2: Rellena las juntas, si las tienes 

Ahora toca saber qué tipo de plato tienes porque el proceso diferirá un poco según si vas a poner microcemento sobre un plato de ducha de obra, que estará hecho de materiales absorbentes como el cemento o el hormigón; o si vas a ponerlo sobre uno fabricado con materiales no absorbentes como el gresite o los azulejos, entre otros. ¿Te vienen a la mente algunas diferencias entre ellos? No te preocupes, que nosotros te las desgranamos. En este paso en concreto: las juntas.  

Si tu plato de ducha es de gresite o azulejos, van a llevar de serie las terribles juntas, a las que deberás decirles adiós, cubriéndolas con un producto como Smart Jointer. Este es el paso que allana el camino hacia un acabado sedoso y de líneas continuas. 

 

Paso 3: Imprimación

El abrazo largo en el que dos elementos, como son el material de tu plato de ducha y el microcemento, se funden, es lo que queremos ahora. Por eso es tan importante discernir entre materiales absorbentes y no absorbentes (no te preocupes que en seguida te lo acabamos de resolver), ya que según el grupo al que pertenezca tu plato, deberás escoger un tipo de imprimación u otra. 

La principal diferencia entre un material absorbente y uno no absorbente es su porosidad. Ya que, a mayor porosidad de un compuesto, mayor capacidad de retener agua en su interior. De manera que, como te avanzábamos en el paso 2, los materiales absorbentes más comunes en un plato de ducha de obra son el hormigón, el mortero o el cemento. Si ves el tuyo reflejado en alguno de ellos, escoge entonces Smart Primer ABS, dale una capa con el rodillo de fibra (el naranja) y deja secar por 30 minutos. 

En cambio, si tu plato de ducha es de azulejos, baldosas, gresite, porcelánico o cerámica, tienes ante ti a un material no absorbente, por lo que en este caso la imprimación óptima será Smart Primer PLUS. ¿Y su aplicación? La misma: rodillo de fibra y dejar secar media hora.

 

Paso 4: Llega la hora de aplicar microcemento 

 ¡Ahora llega lo bueno! Los anteriores pasos solo han sido la antesala en una aventura llamada “voy a poner microcemento yo mism@ en mi plato de ducha. Toca empezar con las capas del microcemento de preparación, Smart Base. Así que ábrelo, remuévelo bien con la espátula, como si de una queimada gallega se tratara y aplica con el rodillo de poliamida una capa fina, después coge la llana y alisa el microcemento base en un ángulo de 45º, con movimientos de arco y en diferentes direcciones. Deja secar 6 horas, alisa con una lija con grano 40 y aplica la segunda capa repitiendo el mismo proceso. 

Tras el secado y lijado de la segunda capa de Smart Base, llega el momento de hacer las presentaciones entre el microcemento de acabado, Smart Liso, y tu plato de ducha. Aunque sea otro microcemento, el procedimiento para aplicarlo es el mismo: aplica una capa muy fina, espera 6 horas a que se seque por completo y lija con una lija de grano 220. 

Ahora, para obtener el resultado perfecto, tendrás que repetir el proceso una o dos veces más, según el tipo de plato de ducha que tengas (absorbente o no absorbente). ¡Ah, ojo al dato! Deja secar por 24 horas antes de saltar al siguiente paso. No tengas prisa que las cosas de palacio van despacio. 

 

Paso 5: Sellar para proteger 

El sellado es lo que el top coat en una manicura o el setting spray a un maquillaje, es el paso final para un resultado óptimo. Es lo que le da al microcemento la protección y resistencia frente al agua. Además, como un plato de ducha está en un ambiente húmedo como es el baño, necesitarás darle un plus de resistencia a la humedad ambiente añadiendo al barniz de sellado un compuesto B como es Smart Booster. 

Una vez los hayas mezclado, déjalos reposar y aplica 3 capas, dejando secar cada capa durante 4 horas. Recuerda lijar entre capa y capa para obtener una superficie lisa y uniforme. 

 

¿Cuáles son los aspectos clave en la aplicación de microcemento en una ducha? 

Llegados a este punto ya sabes cuáles son las ventajas de una ducha de microcemento y cómo hacerla tú de manera DIY, pero antes de que te pongas manos a la obra, queremos compartir contigo unos consejitos que te irán de maravilla para evitar disgustos en tu cuarto de baño. ¡Al loro! 

 

Sellar las uniones para evitar filtraciones 

Si solo pones microcemento en tu plato de ducha y prefieres no revestir las paredes, deberás sellar correctamente las uniones entre ambas superficies con silicona. De este modo, estarás evitando filtraciones de agua. 

 

¿Paredes o plato de ducha? ¿Qué se reviste primero? 

¿Que vas con todo? Fenomenal, pero antes debes saber por dónde empezar y es que hay un orden muy concreto para revestir de microcemento tu ducha. Primero van las paredes y después, el plato. 

 

No pierdas de vista al desagüe 

Por otro lado, como ya te hemos avanzado en el paso 1 de aplicación, el desagüe es un elemento a tener en cuenta por la pendiente. Generalmente un plato de ducha convencional, al igual que un lavabo porcelánico, ya está diseñado con la pendiente pensada para el desagüe. En cambio, en un plato de ducha de obra puede que sí o puede que no, así que tendrás que asegurarte de que tu desagüe tenga un desnivel del 10%. De este modo, evitarás la acumulación de agua y jabón, alejando la posibilidad de que queden aguas estancadas a causa de la pendiente. 

 

Evita aguas estancas 

Ten en cuenta que disponer de una correcta pendiente del desagüe es un factor clave para evitar las odiadas aguas estancas, pero no es el único factor, hay más. Y es importante evitar esto porque como ya sabes, la ducha de microcemento es resistente al agua, pero ¡cuidado!, no a las aguas estancas. 

Las aguas estancas propician el entorno idóneo para la aparición de bacterias, mal olor y manchas en el microcemento, así que limpia y desobstruye regularmente el desagüe para mantener tu ducha limpia y reluciente como el primer día. 

 

Trata humedades previas antes de la aplicación 

Lo de ojos que no ven, corazón que no siente, aquí no funciona. Pensar que el microcemento puede ocultar una humedad no tratada es un error como una catedral. Aunque a simple vista pueda parecer que este revestimiento la ha tapado, el problema siempre acaba saliendo a la superficie en forma de manchas. Por eso, si existe cualquier humedad previa en tu plato de ducha, es imprescindible que la trates antes de aplicar el microcemento. Humedad tratada, mancha evitada. 

 

Llana con truco: pásala con un ángulo de 45º 

Si ya has aplicado microcemento en alguna otra superficie, ¡lo sabrás! Pero si vas a iniciarte en la aplicación de este revestimiento con tu ducha, te vamos a compartir el truco del almendruco para hacerlo a la perfección. 

Cuando vayas a alisar el microcemento (tanto el base como el de acabado), debes hacerlo con la llana en un ángulo de 45º, con movimiento de arco y hacia todas las direcciones que puedas. De esta manera el acabado tendrá un aspecto más uniforme y suave. 

 

Evita el uso de productos abrasivos y cepillos metálicos 

El microcemento es un material muy agradecido en cuanto a la limpieza se refiere. Solo es necesario utilizar una esponja o bayeta húmeda y jabón pH neutro para dejarlo como nuevo. Limpiar tu ducha de microcemento así es suficiente, pero si quieres realizar una limpieza un poco más profunda, puedes utilizar un producto específico de limpieza como Smart Cleaner, nuestro limpiador de alta concentración, ecológico y biodegradable. 

Lo más importante que tienes que recordar es evitar los productos abrasivos como lejías o cepillos metálicos porque pueden rayar y hacer que el microcemento pierda su brillo. 

 

Limpia regularmente 

Que el microcemento sea un material duradero y resistente y, además, fácil de limpiar, no quita que haya que tener cierto cuidado diario para mantenerlo con el aspecto del primer día. Este mantenimiento no es otro que limpiarlo regularmente, es decir, enjuagar los restos de jabón tras cada uso para evitar la acumulación de residuos jabonosos y cal, secando después la superficie con una bayeta para evitar las marcas de agua. Y al menos una vez a la semana, realizar la limpieza suave con una bayeta húmeda y jabón pH neutro. 

 

Renovar el barniz 

Con el paso del tiempo, y tras un uso bastante frecuente, el microcemento de tu ducha va a ir perdiendo el brillo inicial, para evitarlo, desde Smartcret recomendamos renovar el producto de sellado una vez cada dos o tres años, según la frecuencia de uso. De este modo, restaurarás el brillo y le aportarás mayor resistencia al agua, evitando que aparezcan manchas y alargando su vida útil.

 

6 reformas DIY de duchas con microcemento Smartcret con mucho “wow 

El arte empieza germinando en un rincón de la mente y acaba expresándose de mil formas diferentes. Y en cuestión de las reformas del hogar no iba a ser menos. Una ducha de microcemento tiene infinidad de posibilidades para ser reformada con este recubrimiento decorativo, y una muestra de ello, son los proyectos de algunos de nuestros Smartlovers, algunos están realizados con kits para duchas de obra y otros, con kits para duchas con juntas, en función del tipo de soporte y del resultado buscado. 

Prepárate para hacer match con ellas (créenos, te enamorarás de varias hasta las trancas). 

 

1. El blanco de las nubes para una ducha que te lleve al cielo

 

Ducha con paredes y plato revestidos de microcemento blanco en un proyecto real Smartcret.

Una ducha sacada del edén, ¿o no? Líneas continuas de aspecto sedoso y de color blanco roto (el color del año), para que cuando la estés utilizando, te regale un abrazo con nubes de vapor. El microcemento aplicado sobre las paredes y también sobre el plato de ducha es ideal para impregnarte de la pureza del paraíso. 

 

2. Paredes de ducha que invitan a un abrazo

 

Ducha con paredes revestidas de microcemento Smartcret en color Bone en un proyecto real.

La ducha es el espacio de tu hogar donde esperas meterte tras un día duro, donde suspiras de placer al sentir el agua calentita cayendo sobre tus hombros, liberando la tensión acumulada... Las paredes de ducha en color Bone invitan a entrar y no querer salir de ella, como la de nuestro Smartlover, permitiéndote desconectar llevando tu mente de ensoñación en ensoñación. 

 

3. La calidez de los matices especiados en tu ducha  

 

 Ducha con paredes revestidas de microcemento Smartcret en color India en un proyecto real.

Evocar la cremosidad de un chai latte bajo la ducha es una experiencia que te transporta a lugares exóticos y te invita a la relajación. Si eres amante de los sabores intensos y los matices especiados, recubrir tus paredes de ducha con microcemento en color India, será la opción perfecta para rememorar esas sensaciones a diario. 

 

4. Plato de ducha beige: el neutro sereno que armoniza con tu baño

 Plato de ducha revestido con microcemento beige en un proyecto real.

Decantarte por renovar tu baño con un plato de ducha de microcemento es un acierto seguro. Si, además, decides equilibrarlo con la suavidad y la calidez de una tonalidad neutra como el beige, vas a convertir tu estancia en un espacio lleno de serenidad y armonía. Versátil y estiloso como el que más, ¿no crees?  

 

5. Equilibrio de color en tu ducha para la elegancia que buscas   

 

Ducha con paredes revestidas de microcemento en color neutro en un proyecto real.

Apostar por una gama de color de la misma familia cromática es todo un éxito para potenciar la belleza y el atractivo de un baño tan espacioso como este. Los colores neutros de las paredes de la ducha y el plato combinan a la perfección con el resto de los elementos, confiriendo calidez, equilibrio y elegancia a la estancia sin perder la sensación de amplitud. 

 

6. Neutros cálidos para una ducha llena de sofisticación 

 Ducha con suelo y paredes de microcemento en tonos neutros tierra en un proyecto real.

Aunque generalmente se asocie la sofisticación con la frialdad porque parece que está fuera de nuestro alcance, no es así. Podemos tener una ducha sofisticada y a la vez, acogedoramente cálida. Y para muestra, un botón. Nuestro Smartlover combinó colores claros en su plato de ducha y en las paredes, que con el juego de luces y otras texturas da como resultado una estancia magnífica. 

 

5 ideas para decorar con microcemento la ducha y presumir 

Ahora que ya te has decidido a poner microcemento en la ducha y sabes cómo hacerlo tú solitx, vas a necesitar un poco de inspiración. Minimalista y moderno, rústico y acogedor, mediterráneo con toques de verano, cálido y sofisticado, con líneas rectas o curvas sinuosas... El microcemento para duchas es tan versátil que se adapta a cualquier estilo de decoración, convirtiéndose en una opción idónea para el diseño de interiores. 

A continuación, te compartimos 5 ideas para adaptar diferentes estilos decorativos que puedes adaptar en tu baño que te cautivarán. ¿List@ para el scroll? ¡Pues dale! 

1. Ducha de microcemento de estilo mediterráneo 

Un ambiente con mucha luz natural, que potencie los colores cálidos de la arena mediterránea, lleno de arcos y formas sinuosas que recuerden a la belleza voluptuosa del arte romano. ¿Te lo imaginas? 

 Baño de estilo mediterráneo con ducha de microcemento integrada y luz natural entrando por el ventanal.

 

2. El encanto del estilo industrial en una ducha 

Evoca la esencia de la belleza de la imperfección; tosco, pero con encanto. Un espacio donde se respira la armonía entre lo funcional y lo inacabado. ¿Qué te transmite a ti una ducha de microcemento de estilo industrial?

Baño de estilo industrial con ducha de microcemento y luz natural entrando por el lucernario.


3. Ducha de estilo spa hammam sin salir de tu casa 

¿Te imaginas un oasis de desconexión en tu propia casa? Sin duda una ducha de microcemento de estilo hammam, lo sería. Una experiencia holística donde poner en práctica la meditación, ¿no crees? 

Ducha de microcemento estilo hammam en color Moss, con banco integrado y luz natural cenital.

 

4. Estilo japandi con una ducha de microcemento 

Un baño sencillo, funcional y de una belleza minimalista, así es un baño de estilo japandi si tiene una ducha de microcemento integrada. El camino hacia la calma tras el caos de la ciudad.

 Baño de estilo japandi con ducha integrada de microcemento en tono claro y mobiliario de madera natural.

 

5. Una ducha rústica para conectar con la madre tierra 

Si adoras la serenidad de la montaña, puedes llevarla a tu cuarto de baño integrando en él una ducha de microcemento de estilo rústico. Con materiales que evocan a la naturaleza y con colores que conectan con las raíces de la tierra. La pausa que buscas en tu hogar. 

 Baño de estilo rústico con ducha integrada de microcemento en tono oscuro, pared de piedra natural y muebles de madera.


¿Vale la pena una ducha de microcemento? 

¡Rotundamente sí! El microcemento en la ducha ofrece una serie de ventajas que lo convierten en la mejor opción para renovarla:

  • Estética y diseño versátil
  • Personalización
  • Fácil limpieza y antibacteriana
  • Antideslizante
  • Muy resistente al agua y a altas temperaturas
  • Durabilidad y resistencia frente a impactos

 

 Además:

  • Minimiza la acumulación de suciedad al no tener juntas
  • Puede instalarse de manera DIY

Cosas a tener en cuenta:
  • Tratar las humedades previas
  • La pendiente del desagüe
  • Realizar una limpieza regular
  • Evitar el uso de productos abrasivos


¿Cuáles son las preguntas más frecuentes sobre las duchas de microcemento?

 

¿Te queda alguna duda en el tintero? Por si acaso, aquí te resolvemos algunas de las preguntas más frecuentes sobre una ducha de microcemento.  

¿Se puede poner microcemento en la ducha? 

Sí, el microcemento puede utilizarse tanto en las paredes de ducha como en el plato. 

¿Cómo se limpia una ducha de microcemento? 

Con jabón pH neutro y una bayeta humedecida en agua es suficiente. Si necesitas una limpieza más profunda, existen productos específicos para ello. 

¿Cuándo empezar a limpiar la ducha de microcemento tras su instalación? 

Tras siete días ya se habrá secado por completo el barniz y podrás limpiarlo únicamente con agua. Tras dos semanas ya podrás incluir en la limpieza el jabón pH neutro. 

¿Le saldrán humedades a mi ducha de microcemento? 

No deberían, a menos que el microcemento no se haya sellado correctamente o no se hayan reparado humedades previas a la aplicación del revestimiento. 

¿Cuándo puedo empezar a ducharme tras aplicar microcemento? 

Podrás ducharte en ella cuando el barniz esté completamente seco, es decir, a los 7 días de instalarla. 

¿Puedo instalar microcemento en una ducha con azulejos ya existentes? 

Sí, sin necesidad de levantar los azulejos (si están bien adheridos y sin desperfectos) ya que podrás aplicar directamente nuestro microcemento listo al uso. 

¿Puedo hacer un plato de ducha de obra de microcemento? 

Sí, puedes revestir tu plato de ducha de obra de microcemento con total garantía. 

¿Se puede instalar microcemento en las paredes y en el suelo de la ducha al mismo tiempo? 

Sí, puedes revestir tanto las paredes como el suelo de tu ducha al mismo tiempo, pero debes de seguir un orden. Primero, las paredes, después, el plato de ducha. Además, tendrás que sellar las uniones entre superficie para evitar filtraciones de agua. 

¿Puedo instalar una ducha de microcemento en el jardín? 

Sí. Si el microcemento es óptimo para exteriores, puede aplicarse. Tendrás que tener en cuenta algunos elementos como el drenaje durante la instalación. 

¿Qué pasa si se moja el microcemento en la ducha? 

Absolutamente nada, ya que el microcemento es resistente al agua. Sí deberás evitar las aguas estancas, ya que estas sí pueden manchar el microcemento. 

¿Cómo se hace una ducha de microcemento? 

En tan solo cinco fáciles pasos:

  1. Limpieza de la superficie
  2. Se rellenan las juntas, en caso de que las haya
  3. Se aplica la imprimación
  4. Se aplica el microcemento
  5. Se sella y se protege con barniz

¿Cuánto cuesta hacer una ducha de microcemento? 

El precio del microcemento en 2026 oscila entre 60-100€ el m2, por lo que hacer una ducha de microcemento está en una horquilla de entre 160€ hasta los 700€. Sin contar con la mano de obra ni con reparaciones previas, en caso de tener desperfectos. 
 
Con los kits de microcemento listo al uso de Smartcret, el precio viene ya cerrado, sin sorpresas, en función de los metros cuadrados que vayas a reformar, sabiendo en todo momento cuánto te va a costar.

¿Cuánto dura el microcemento en una ducha? 

El microcemento es un recubrimiento resistente que soporta el desgaste del uso diario. En una ducha puede llegar a durar años con una limpieza suave y un mantenimiento sencillo. Para prolongar la vida útil del microcemento, es recomendable renovar el barniz una vez cada dos o tres años, según la frecuencia de uso a la que se someta el soporte donde esté aplicado. De esta manera, se mantendrá impecable como el primer día durante mucho más tiempo.

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