Suelo de microcemento: la guía completa para renovarlo sin obras
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Cambiar el suelo de tu casa puede ser todo un drama: escombros que parece que no se acaban, buscar dónde alojarte mientras tu casa está empantanada, revisar los planos para no liarla con las instalaciones ocultas, el papeleo de los permisos… ¡y el coste que todo esto supone!
Pero hay un camino que se salta ese peaje: el suelo de microcemento se aplica directamente sobre el pavimento existente, sin levantarlo y sin obras. En esta guía te contamos qué es exactamente un suelo de microcemento, sobre qué pavimentos se puede poner (y sobre cuáles no), cómo se aplica paso a paso con tiempos reales, cuánto cuesta en 2026 con precios cerrados, qué problemas conviene evitar y cómo mantenerlo impecable durante años. Si vienes de cero con este material, empieza por qué es el microcemento; aquí nos centramos en los suelos.

Qué es un suelo de microcemento (y en qué se diferencia de otros suelos continuos)
Un suelo de microcemento es un revestimiento continuo de 2-3 mm de espesor que se aplica con llana, en capas finas, encima del pavimento que ya tienes. No es un suelo nuevo que se coloca: es una piel que se adhiere al soporte y lo cubre por completo, sin juntas. En el sistema Smartcret ese espesor lo forman dos capas de microcemento de preparación (Smart Base, hasta 0,8 mm por capa), dos capas de microcemento de acabado (Smart Medio, hasta 0,5 mm por capa) y tres manos de barniz de poliuretano al agua (Smart Varnish), que es lo que protege el suelo del agua, de las manchas y del desgaste de las pisadas.
Conviene no confundirlo con otros suelos que también se describen como «continuos»:
- Hormigón pulido. Es una losa de hormigón de varios centímetros, vertida y pulida a máquina. Requiere obra, pesa mucho y sube el nivel del suelo; solo tiene sentido en obra nueva o en naves. El microcemento consigue una estética parecida sobre lo que ya hay.
- Pintura epoxi para suelos. Es una pintura (de uno o dos componentes) que cambia el color y protege el suelo, pero sigue la forma del soporte: el relieve de las juntas y los desniveles siguen ahí. Es la opción económica para garajes, trasteros o un suelo que solo necesita un lavado de cara. Te lo contamos en la guía de pintura epoxi para suelos.
- Microcemento bicomponente tradicional. Se mezcla en obra (polvo + resina + pigmento) y exige dosificar, pigmentar y trabajar rápido. El microcemento listo al uso de Smartcret viene ya pigmentado y preparado en el envase, así que el resultado no depende de acertar con la mezcla.
Microcemento en el suelo: un match con muchas ventajas
Cada vez más hogares eligen suelos de microcemento en sus reformas, y no es casualidad: comodidad en la aplicación, un precio razonable y acabados dignos de un interiorista, completamente personalizables.
- Sin obras ni escombros. Se aplica sobre el suelo existente (azulejos, terrazo, mármol, baldosas…), así que no hay demolición, ni maquinaria, ni contenedores en la puerta.
- Resiste y dura, mucho. Gran resistencia mecánica frente a rayaduras, abrasión y golpes del día a día. Con el barniz Smart Varnish (y su refuerzo Smart Booster) queda protegido frente al agua, las manchas y el desgaste del tránsito diario. Y si buscas una pisada con más agarre, los kits de suelo incluyen como acabado un mortero de mayor granulometría (Smart Medio) pensado exactamente para pavimentos.
- Continuo, sin juntas. Desaparecen las juntas del revestimiento anterior: más sensación de amplitud y una limpieza mucho más fácil, sin uniones donde se acumule la suciedad.
- Se lleva bien con casi todo. Excelente adherencia sobre mármol, terrazo, azulejos, gres, cemento, hormigón, pladur, yeso… La única excepción es el parqué: no por adherencia (el microcemento sí puede aplicarse sobre madera), sino porque el movimiento propio del parqué podría fisurar el revestimiento.
- Ligero y fino: solo 2-3 mm. No afecta a la carga estructural de la vivienda y ni siquiera tendrás que lijar las puertas ni tocar los rodapiés.
- Lo puedes hacer tú. Con un kit listo al uso, las instrucciones paso a paso y una llana, el suelo de una estancia se hace en un fin de semana largo. La mano de obra, que es la partida más cara del microcemento profesional, te la ahorras.

Desventajas del suelo de microcemento: lo que debes saber antes de decidirte
Nos gusta el microcemento, pero no es la solución para todo, y preferimos que lo sepas antes de comprar un kit:
- Necesita un soporte rígido y estable. Todo lo que se mueva debajo (un parqué, una tarima flotante, una escalera de madera o de estructura metálica) acabará marcándose o fisurando el revestimiento. Lo mismo pasa con un suelo con baldosas sueltas: hay que fijarlas antes.
- Las juntas de dilatación se respetan. El microcemento cubre las juntas entre baldosas, pero las juntas estructurales del edificio no se pueden tapar: se marcan en el mismo sitio.
- Requiere paciencia al final. El suelo se aplica en unos tres días, pero el barniz necesita 7 días de curado antes de usar la estancia con normalidad. Esa semana la habitación queda fuera de servicio.
- Es un acabado artesanal. Se ven las aguas de la llana: es parte de su encanto, pero si buscas una superficie uniforme como un gres porcelánico, no es tu material. Un exceso de presión con la llana en colores claros deja marcas más oscuras («quemaduras»), que se evitan con el ángulo de llana correcto.
- Suelo radiante y exterior, con matices. Sobre suelo radiante no lo recomendamos (te explicamos por qué más abajo). En una terraza o un patio sí se puede, con las mismas capas y los mismos tiempos, pero la meteorología manda durante la aplicación y el curado; tienes todos los detalles en la guía de microcemento exterior.
Sobre qué suelos se puede aplicar el microcemento (y cómo se prepara cada uno)
La pregunta más repetida, y la que decide qué kit necesitas. Lo que cambia entre un pavimento y otro no es el microcemento, sino la preparación:
- Azulejos, gres, porcelánico, terrazo y mármol. Son soportes vitrificados, de cara cerrada, que no absorben. Primero se rellenan y nivelan las juntas con Smart Jointer, y después se aplica Smart Primer PLUS, la imprimación de máxima adherencia para superficies no absorbentes. Sin ese paso, con el tiempo el microcemento marcaría el dibujo de las juntas. Es la opción «Azulejos y baldosas» del kit.
- Cemento, hormigón y mortero. Son soportes porosos y sin juntas que rellenar, así que el kit no lleva Smart Jointer: va directo con Smart Primer ABS, la imprimación para superficies absorbentes. Es la opción «Pladur, yeso o cemento» del kit.
- Escaleras de obra. Huella y contrahuella se revisten igual que el suelo, siempre que los peldaños sean de hormigón, de mortero o alicatados. Tienes las ideas y el paso a paso en escaleras de microcemento.
- Parqué, tarima y laminados: no. La madera se mueve con la humedad y la temperatura, y ese movimiento se transmite a los 2-3 mm de microcemento. Si quieres microcemento en una habitación con parqué, hay que retirarlo y aplicar sobre el mortero que hay debajo.
- Suelo radiante: no lo recomendamos. Lo explicamos en su propio apartado.
En cualquier caso, el soporte debe estar nivelado, consolidado, limpio y seco: sin polvo, grasa, restos de jabón ni pinturas en mal estado. Si hay fisuras o baldosas rotas, se reparan antes de empezar.

Colores del suelo de microcemento: libera tu creatividad
Los kits de suelo se sirven en veinte colores, del blanco al gris pizarra pasando por arenas, verdes y tierras, y todos se pueden ver en la ficha del kit antes de elegir. Tres direcciones que nunca fallan:
- Cálidos y naturales (arena, beige, marrón claro): acogedores y perfectos para estilos rústicos, modernos o minimalistas.
- Elegantes y sofisticados (gris pizarra, azul grisáceo): profundidad y distinción; combínalos con paredes y mobiliario claros para no oscurecer la estancia.
- Luminosos y frescos (blanco, pasteles, beige): amplitud y luz, ideales para espacios pequeños.
El acabado final también es cosa tuya: el kit lleva barniz mate, y si prefieres un ligero brillo, Smart Varnish también existe en versión satinada. Un consejo de experiencia: los colores muy oscuros marcan más el polvo y las aguas de la llana, y los muy claros piden más cuidado durante la aplicación; los tonos medios (arena, gris medio, hueso) son los más agradecidos en un suelo. Si quieres afinar el tiro, en nuestra guía de colores del microcemento tienes la paleta al completo con ejemplos reales.
¿Dónde poner microcemento en el suelo? En la estancia que tú quieras
- En cocinas mantiene el suelo a salvo: resistente a rayaduras, abrasiones y golpes, y facilísimo de limpiar. Si tu proyecto es completo, aquí tienes la guía específica del suelo de microcemento en la cocina.
- En baños protege de la humedad: con el sellado adecuado resiste el uso diario de toda la familia, y sin juntas que mantener impolutas. Tienes el caso concreto, con tiempos y consejos, en microcemento en el suelo del baño. ¿Prefieres una opción aún más económica para el suelo del baño? También puedes pintarlo con Smartcover Floor.
- En dormitorios y salones, serenidad y confort: texturas suaves, tonos neutros y una durabilidad pensada para el tránsito de la vida real. Y como no hay juntas ni cambios de material, es la forma más sencilla de unificar el suelo de un salón con la cocina abierta o el pasillo.
- En escaleras y pasillos, las zonas de más pisadas de la casa, el acabado Smart Medio y el barniz reforzado con Smart Booster son justo lo que hace falta.


ENCUENTRA EL KIT PARA TU SUELO

¿Y sobre suelo radiante?
Aunque existen microcementos listos al uso compatibles con suelo radiante, en Smartcret no recomendamos aplicar el nuestro sobre este tipo de soporte. Este sistema de calefacción exige un protocolo de encendido y apagado muy preciso (subir y bajar la temperatura de forma escalonada antes y después de revestir), que debe realizar un profesional; si no se respeta, las contracciones y dilataciones por los cambios de temperatura pueden provocar fisuras en el revestimiento. Como nuestros kits están pensados para que los apliques tú, preferimos decirte que no a que te lleves un disgusto.
Cómo se aplica el microcemento en el suelo, paso a paso
El proceso es el mismo Smart System de siempre, con un matiz importante según tu pavimento actual. Cuenta con tres días de trabajo (la mayor parte es tiempo de secado entre capas) y una semana de curado antes de mudarte de vuelta a la estancia. Trabaja entre 20 y 22 ºC si puedes, y nunca fuerces el secado apuntando un calefactor a la superficie.
- Prepara y limpia el suelo. Fija lo que esté suelto, repara fisuras y baldosas rotas, y deja la superficie limpia y seca. Protege rodapiés, puertas y sanitarios con cinta.
- Juntas e imprimación, según tu soporte. Sobre azulejo, gres, terrazo o mármol: rellena y nivela las juntas con Smart Jointer y, cuando seque, aplica con rodillo la imprimación Smart Primer PLUS. Sobre cemento, hormigón o mortero: sin juntas que rellenar, aplica directamente Smart Primer ABS.
- Dos capas de Smart Base. Es el microcemento de preparación, el de grano más grueso, que regulariza el soporte. Se extiende con llana en capa fina (máximo 0,8 mm por capa), con la llana a unos 45º para no dejar ni capas demasiado finas ni demasiado gruesas. Entre capas, 4-8 horas de secado y un lijado con el disco de grano 40 del kit. Nunca fresco sobre fresco.
- Dos capas de Smart Medio. Es el acabado específico de los kits de suelo: más grano que el Smart Liso de las paredes, para una pisada con más agarre y más resistencia a la abrasión. Máximo 0,5 mm por capa, otras 4-8 horas de secado entre manos y lijado suave con el disco de grano 80. La segunda mano es la que da el aspecto final.
- Tres capas de barniz Smart Varnish. Espera 24 horas desde la última capa de microcemento, lija suavemente con el disco más fino del kit (grano 400) y aplica el barniz con rodillo de fibra, tres manos en el mismo día, cada 4 horas. En suelos añade siempre Smart Booster al barniz: es el refuerzo que aporta dureza y resistencia química en zonas de tránsito.
- Curado. El barniz seca al tacto en 1-2 horas, pero el suelo necesita 7 días para curar del todo (a 23 ºC y 50 % de humedad). Hasta entonces, sin muebles, sin agua y sin pisadas de más. Después, ya es un suelo de verdad.
¿Lo quieres ver en detalle y con imágenes? Consulta nuestra guía interactiva de aplicación o el vídeo:
La elección es sencilla: cada kit de microcemento para suelos ya viene dimensionado con los productos exactos de su ruta, de 4 a 96 m²: imprimación, Smart Jointer si tu suelo lo necesita, Smart Base, Smart Medio, Smart Varnish con Smart Booster, los discos de lija de cada paso y las instrucciones. Es microcemento listo al uso: sin mezclas, sin pigmentar y sin cálculos complicados. Lo único que va aparte son las herramientas (llana, rodillo y cubeta), que puedes añadir con el kit Smart Tools.

¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento? Precios en 2026
El microcemento aplicado por un profesional se sitúa normalmente entre los 90 y los 120 €/m², material y mano de obra incluidos, según los metros, el estado del soporte y la zona. En una superficie grande, la mano de obra es la partida principal del presupuesto.
Con los kits listos al uso de Smartcret el presupuesto es otro: precio cerrado según los metros y el tipo de suelo, entre 32 y 50 €/m² de material, sin presupuestos ni sorpresas. Estos son los precios de 2026 del kit de suelos y escaleras (IVA incluido, mismo precio en los veinte colores):
- 4 m²: 186,56 € sobre cemento, yeso o pladur · 196,58 € sobre azulejos y baldosas (47-49 €/m²).
- 8 m²: 310,52 € · 327,80 € (39-41 €/m²).
- 16 m²: 611,70 € · 636,35 € (38-40 €/m²).
- 24 m²: 832,81 € · 869,80 € (35-36 €/m²).
- 48 m²: 1.590,71 € · 1.664,73 € (33-35 €/m²).
- 96 m²: 3.125,81 € (32,6 €/m²).
El kit para azulejos cuesta algo más porque incluye Smart Jointer y la imprimación Smart Primer PLUS. Cuanto más grande el kit, menor el precio por metro. Para hacerte una idea: el suelo de un salón de 24 m² sale por unos 850 € de material frente a los 2.200-2.900 € que costaría con aplicador. Consulta el precio del microcemento por m² en nuestra guía de precios si quieres comparar con paredes, baños y otros sistemas.

¿Problemas en un suelo de microcemento? Se pueden evitar
Los dos sospechosos habituales son las fisuras (casi siempre por un soporte mal preparado, que se mueve, o por no respetar tiempos y grosores de capa) y la humedad (por no retirarla antes de revestir o por elegir mal la imprimación). Hay un tercero propio de los suelos: las manchas y el desgaste prematuro, que casi siempre significan que el barniz se aplicó con menos manos de las tres necesarias, sin Smart Booster o sin esperar el curado antes de usar el suelo.
Los tres se previenen haciendo caso al paso a paso: soporte limpio, rígido y reparado; imprimación correcta para tu superficie; capas finas con su tiempo de secado; lijado entre capas; tres manos de barniz reforzado y una semana de paciencia. Te lo contamos al detalle, problema por problema, en los problemas del microcemento y cómo evitarlos.

Cómo limpiar y mantener tu suelo de microcemento
El mantenimiento es de los fáciles: para el día a día, mopa suave o aspiradora y, cuando toque fregar, agua con jabón de pH neutro. Evita lejía, amoniaco y estropajos agresivos, que pueden dañar el barniz. Pon fieltros bajo las patas de sillas y mesas, y un felpudo en la entrada: la arena es lo que más raya cualquier barniz.
Para manchas difíciles (grasa, aceite), usa el limpiador específico Smart Cleaner: concentrado, eficaz y biodegradable. Y si quieres darle un plus de protección y brillo natural, una vez al año puedes aplicar la cera de mantenimiento Smart Wax. No es obligatoria: es ese pequeño gesto que mantiene el suelo como recién estrenado. Tienes todos los trucos en nuestra guía de cuidado y limpieza del microcemento.
Un suelo de microcemento real: antes y después
Este baño tenía el suelo de baldosas de siempre y unos sanitarios verdes de otra época. El suelo se cubrió con microcemento en color Bone, aplicado directamente sobre las baldosas, conservando el azulejo verde de las paredes. Sobre baldosas, la ruta es la que hemos descrito más arriba: juntas rellenas e imprimación de máxima adherencia antes del microcemento. Sin escombros y sin tocar las paredes.

Reforma realizada por @the.kaisers en color Bone.
Preguntas frecuentes sobre el suelo de microcemento
¿Puedo poner microcemento sobre mi suelo actual sin obra?
Sí: se aplica directamente sobre azulejos, gres, terrazo, mármol, baldosas, cemento u hormigón, sin levantar nada. Solo el parqué y la tarima quedan fuera, por su movimiento natural.
¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento?
Aplicado por un profesional, entre 90 y 120 €/m². Con los kits DIY de Smartcret, precio cerrado desde 186,56 € (4 m²) hasta 3.125,81 € (96 m²), es decir, entre 32 y 50 €/m² de material según los metros y el tipo de suelo.
¿Cuánto se tarda en hacer un suelo de microcemento?
Unos tres días de trabajo, la mayor parte esperando entre capas (4-8 horas entre manos de microcemento, 4 horas entre manos de barniz), más 7 días de curado del barniz antes de usar la estancia con normalidad.
¿Cuánto dura un suelo de microcemento?
Con el sellado bien hecho (tres manos de Smart Varnish con Smart Booster) y una limpieza suave, muchos años en perfecto estado; y cuando el barniz acuse el paso del tiempo, se lija suavemente y se vuelve a barnizar, sin tocar el microcemento. La cera anual (opcional) ayuda a conservar su dureza y su brillo.
¿Cuáles son las desventajas del suelo de microcemento?
Necesita un soporte rígido (nada de parqué ni tarima), respeta las juntas de dilatación del edificio, tiene un acabado artesanal con las aguas de la llana a la vista y exige una semana de curado antes de usar el suelo. No lo recomendamos sobre suelo radiante.
¿Es apto para suelo radiante?
No lo recomendamos: el protocolo de encendido y apagado del suelo radiante es muy delicado y, si no se respeta, pueden aparecer fisuras.
¿El suelo de microcemento resbala?
Los kits de suelo montan como acabado Smart Medio, un mortero de mayor granulometría que deja una pisada con más agarre, y el barniz del kit es mate. Con el suelo mojado, la precaución de siempre en cualquier pavimento.
¿Se puede poner microcemento sobre parqué?
No. El microcemento se adhiere a la madera, pero el parqué se mueve con la humedad y la temperatura y ese movimiento fisura los 2-3 mm de revestimiento. Hay que retirar el parqué y aplicar sobre el mortero.
¿Sube el nivel del suelo o hay que cortar las puertas?
No: el espesor total es de 2-3 mm, así que no hay que lijar puertas ni tocar rodapiés, y tampoco afecta a la carga de la vivienda.
¿Se puede poner microcemento en el suelo de una terraza?
Sí. El sistema es el mismo (Smart Base, Smart Medio y barniz), con las mismas capas y los mismos tiempos; lo que cambia es que fuera hay que elegir bien los días, sin lluvia ni sol directo mientras seca y cura. No vale para piscinas. Tienes el paso a paso en la guía de microcemento exterior.