¿Qué es el microcemento? La guía completa para entenderlo (y elegir bien)

Si estás pensando en reformar sin meterte en obras, antes o después llegas a la misma pregunta: ¿qué es exactamente el microcemento y por qué está en todas partes? Aquí te lo contamos sin rodeos: qué es, qué tipos existen (y cuál te conviene si no eres profesional), dónde puedes aplicarlo, cuánto cuesta de verdad y qué esperar de él. Lo bueno y también lo que casi nadie te cuenta.

Qué es el microcemento

El microcemento es un revestimiento decorativo continuo de bajo espesor (2-3 mm) que se aplica directamente sobre la superficie que ya tienes: azulejos, baldosas, yeso, pladur, cemento u hormigón. Al no retirar el material existente, permite renovar paredes, suelos, baños o cocinas sin obras, sin escombros y sin permisos.

Qué es Revestimiento continuo de 2-3 mm sin juntas
Se aplica sobre Azulejos, gresite, yeso, pladur, cemento, hormigón, terrazo, mármol
Dónde NO Madera y parqué · encimeras de cocina (calor) · suelo radiante · piscinas
Obra necesaria Ninguna: ni escombros ni permisos
Precio con profesional 90-120 €/m²
Precio kit DIY (material) 45-53 €/m²
Colores y acabados 20 colores · mate y satinado
Tiempo típico DIY Un fin de semana (pared o ducha)
Mantenimiento Agua y jabón neutro · renovar el barniz cada 2 años en zonas húmedas

El resultado es una superficie sin juntas, moderna y muy fácil de limpiar, con ese acabado tipo piedra que ves en las revistas de decoración y en los baños de los hoteles. Y la mejor parte: con los sistemas actuales de microcemento listo al uso ya no hace falta ser aplicador profesional para conseguirlo.

Pasillo con paredes de microcemento en tono claro y decoración natural.

Los 3 tipos de microcemento (y cuál te conviene si no eres profesional)

No todos los microcementos son iguales, y elegir mal el tipo es el error número uno de quien empieza. Según cómo se preparan, hay tres familias:

  • Bicomponente: polvo + resina, y el pigmento aparte, en proporciones exactas. Es el sistema clásico de los aplicadores profesionales; fuera de manos expertas, los errores de mezcla y de color son fáciles.
  • Monocomponente: se mezcla con agua y también se pigmenta aparte. Simplifica una parte del proceso, pero la pigmentación sigue siendo manual.
  • Listo al uso: abrir el cubo, remover y aplicar. Viene pigmentado de fábrica y no requiere mezclas ni proporciones.

Nuestra recomendación honesta: si es tu primera vez, el microcemento listo al uso es el único pensado para el mundo DIY — y, no por casualidad, el favorito de muchos profesionales no especializados en microcemento, como los pintores, porque su formato y su aplicación les resultan familiares. Los otros dos existen por buenos motivos, pero son terreno de aplicadores especializados.

Dónde se puede aplicar: estancia a estancia

La regla de oro: el soporte debe estar sano, estable, limpio y nivelado. Cumpliendo eso, el microcemento va prácticamente sobre todo: azulejos y gresite (rellenando antes las juntas), yeso y pladur, cemento, hormigón, terrazo o mármol. ¿Dónde no? Sobre madera natural y parqué: la madera «trabaja» con la humedad y acabaría fisurando el revestimiento.

Cuánto cuesta de verdad

La pregunta del millón, con las dos cifras que importan. Con aplicador profesional, en España se paga entre 90 y 120 € por metro cuadrado, mano de obra incluida. Con un kit completo listo al uso para hacerlo tú, el material sale entre 45 y 53 €/m²: aproximadamente la mitad, porque la mano de obra la pones tú. En el precio final influyen los metros, el soporte (absorbente o con juntas) y la estancia.

El desglose completo por estancias y formatos lo tienes en la guía del precio del microcemento por m².

Ventajas… y también los inconvenientes

Lo bueno, en corto: sin obras ni escombros; sin juntas (adiós al moho de las lechadas); 2-3 mm que no roban espacio ni sobrecargan la estructura; 20 colores del microcemento y 2 acabados (mate y satinado); limpieza con agua y jabón neutro; y un sistema flexible que no necesita malla — nuestro mortero es acrílico y no sufre retracción.

Dos ventajas más del listo al uso que conviene saber. La primera: por su naturaleza acrílica es, de por sí, más impermeable que los microcementos bicomponente o monocomponente de base cemento; la protección definitiva en zonas de agua la sigue dando el sellado, pero partes de una base mucho más resistente a la humedad. La segunda: muchos profesionales no especializados en microcemento —pintores, por ejemplo— trabajan precisamente con sistemas listos al uso, porque su formato y su aplicación son los que ya conocen.

Y lo que casi nadie te cuenta: exige respetar los tiempos de secado entre capas (las prisas son su único enemigo real); el soporte debe estar bien preparado o las grietas del fondo acabarán asomando; y hay dos sitios donde no lo recomendamos: encimeras de cocina (por el calor) y suelo radiante (por las dilataciones). Si un material solo te cuenta ventajas, desconfía. Los problemas típicos y cómo evitarlos, uno a uno, en problemas del microcemento.

Cómo se aplica, en resumen

El proceso completo son 6 pasos: preparar la superficie (limpia, nivelada y con las juntas tapadas si hay azulejos); imprimar según el soporte; aplicar 2 capas finas de microcemento de preparación; 2 capas del de acabado; y sellar con barniz — en baños y cocinas, reforzado con Booster. Entre capa y capa, secado y lijado suave. Con el sistema listo al uso, además, casi todo se hace a rodillo.

El paso a paso completo, con los errores más comunes y las herramientas, está en la guía de aplicación del microcemento.

Reformas reales: así queda (hecho por gente como tú)

Tres proyectos de Smartlovers, con sus propias manos y el mismo sistema listo al uso de nuestros kits.

Baño en color Wasabi

Pared de baño renovada sin quitar los azulejos: de baño blanco corriente a espacio con carácter.

Baño antes de aplicar microcemento en la pared, con acabado blanco original. Baño renovado con microcemento en paredes color Wasabi y mueble de madera.

Reforma realizada por @lacasadiclaudia2022 en color Wasabi.

Dormitorio en color Cafe

Una pared cabecero con textura cálida que cambia toda la habitación.

Dormitorio antes de la reforma con pared de papel decorativo envejecido. Dormitorio reformado con pared de microcemento color Cafe y cabecero de madera.

Reforma realizada por @alexia_s_world en color Cafe.

Cocina en color Blanco

El frente de azulejos cubierto sin obra: una cocina más limpia y más actual.

Cocina antes de la reforma con pared de azulejos decorativos sobre la encimera. Cocina reformada con microcemento Blanco en la pared sobre la encimera.

Reforma realizada por @lacasitahappy en color Blanco.

Preguntas frecuentes sobre el microcemento

¿Qué es el microcemento?

Un revestimiento decorativo continuo de 2-3 mm de espesor que se aplica sobre la superficie existente (azulejos, yeso, cemento…) para renovar sin obras, con un acabado sin juntas.

¿Qué diferencia hay entre microcemento y cemento pulido?

El cemento pulido es un pavimento de obra, con más espesor y maquinaria; el microcemento es un revestimiento fino que va encima de lo que ya tienes, sin obra. Comparten estética, no proceso.

¿Se puede aplicar sobre azulejos sin quitarlos?

Sí: se tapan las juntas, se imprima con un puente de adherencia para soportes no absorbentes y se aplica encima. Es su gran ventaja frente a una reforma tradicional.

¿Cuánto cuesta el microcemento?

Con profesional, entre 90 y 120 €/m² en España; con un kit completo para aplicarlo tú, entre 45 y 53 €/m² de material.

¿Es impermeable el microcemento?

Depende del tipo: el listo al uso, de base acrílica, es de por sí más impermeable que los sistemas de base cemento (bicomponente o monocomponente). Aun así, la resistencia definitiva al agua la aporta el sellado con barniz — reforzado con Booster en zonas húmedas. Por eso funciona en baños y cocinas.

¿Cuánto dura el microcemento?

Muchos años en buen estado si se cuida: limpieza con jabón neutro y renovación del barniz cada 2 años en zonas húmedas o de mucho uso (cada 3-4 en el resto).

¿Es difícil de aplicar si no soy profesional?

Con el sistema listo al uso, no: viene pigmentado y preparado, se aplica casi todo a rodillo y una pared o una ducha es un proyecto de fin de semana. Los dos puntos que piden más cuidado: preparar bien el soporte y aplicar capas finas.

¿Se puede usar microcemento en exterior?

Sí: los mismos kits y la misma aplicación valen para suelos de terraza, fachadas y escaleras exteriores. En piscinas no está indicado. Lo tienes al detalle en la guía de microcemento en exterior.

¿Con ganas de empezar? Elige tu kit según la superficie y la estancia en nuestra tienda de kits de microcemento y, si te atascas, escríbenos: acompañamos tu reforma paso a paso.

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